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Familia

El conflicto en la familia

La familia es el primer entorno en donde se genera, cuida y desarrolla la vida.En este sentido se convierte en el lugar de humanización, de transmisión de valores éticos, sociales y culturales. La relación con la familia es un elemento fundamental en el proceso de desarrollo de la personalidad.

Como en toda relación interpersonal, no es perfecta y existen los conflictos, pero aunque no lo crean, estos pueden ayudar a promover la comunicación y generar cambios que ayuden al fortalecimiento de la relación.

Sin embargo, si hay habilidades ineficientes de negociación en la familia, esto puede provocar que el conflicto llegue a un nivel más alto, los miembros de la familia se protegen buscando la explicación del conflicto fuera de sí mismos, es decir, no reflexionan en sus propias acciones y culpabilizan al otro, llegando incluso a cortar la comunicación, aquí es cuando el conflicto ya tiene una connotación negativa.

Los conflictos que tienen la connotación antes dicha, conllevan un desgaste y daño emocional, cambios de humor bruscos, incluso hasta el sueño y alimentación se ven alterados. Respecto a la convivencia, los conflictos generan una situación de malestar e incomodidad, dañando el clima familiar, afectando a las relaciones interpersonales, la comunicación, y generalizándose a otros contextos, el trabajo y los estudios.

Por ello, es muy importante trabajar en nuestras habilidades de comunicación en la relación familiar para llevar de una manera saludable los conflictos. Por ello les dejamos los siguientes consejos:

  • Distribución de responsabilidades.
  • Tomar decisiones entre todos.
  • Decir lo que nos gusta o disgusta de una manera acertada.
  • Expresar nuestras emociones.
  • Empatizar con el otro.
  • Llegar a acuerdos.

Si tú consideras que los conflictos familiares te rebasan, acude a terapia familiar juntos lo podemos trabajar.

La Dra. Estephania Del Aguila Flores médico psiquiatra, psicoterapeuta egresada del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez y la Universidad Nacional Autónoma de México, galardonada con el Premio Nacional de Excelencia 2017 y el Premio Nacional de la Mujer 2018. Apasionada de la difusión de información sobre la salud mental y emocional. Conductora del programa Salud Emocional TV y Salud Emocional Radio perteneciente a la Clínica Emocia.

Síguela en redes sociales como

@fannypsiquiatra @emociamx

La Psicóloga Brenda Trejo Rodríguez , es egresada de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Apasionada por la atención en psicología clínica, la información en salud mental y el conocimiento de los fenómenos psicológicos en niños y adolescentes.

@emociamx

Referencias:

Crespo, J. (2011). Bases para construir una comunicación positiva en la familia. Revista en investigaciòn en educaciòn. 9 (2), pp.91-98.

Oliva, E. & Villa, V. (2013). Hacia un concepto interdisciplinario de la familia en la globalización. Justicia, Juris 10(1), pp. 11-20.

Tolino, A. & Hernández, M. (2011). Luces y sombras de la convivencia familiar. Desafío y perspectivas actuales de la psicología en el mundo de la adolescencia.1(2).

Disfuncion Sexual

Disfunción sexual en hombres

Disfunción  sexual en hombre. Culturalmente la sexualidad en el hombre se ha sobrevalorado, se les exige cumplir con ciertos estándares en el cual su valor depende de su virilidad, esto genera una presión muy grande por tener un buen desempeño sexual, aunque sería importante reflexionar ¿qué consideramos como bueno?

Justo llegamos a un punto importante, qué pasa cuando no tenemos el desempeño sexual que deseamos que incluso se convierte en una disfunción sexual, en la cual hay una alteración persistente y recurrente de la respuesta sexual humana.

Cuando se tiene una disfunción de índole sexual, se genera un shock en el hombre, no es sólo el problema físico, sino la ideología sobre la sexualidad, ya que para la mayoría de los hombres el funcionamiento sexual se considera un patrón con el que se mide la identidad de los individuos.

En muchas ocasiones el miedo hace negar el problema, pensamos que si no hablamos de él desaparecerá, pero les temo decir que sólo aumenta el problema. Al sentir que no podemos resolver la situación nos frustramos, entonces aparece la ansiedad y la depresión.

Por un lado, estamos angustiados porque nuestra vida sexual regrese como antes. Pero esto sólo hace que la excitación sexual disminuya, ya que nuestro cuerpo sólo quiere huir del peligro y no se puede concentrar en algo placentero. Esto baja nuestra autoestima, tenemos pensamientos catastróficos, pensamos que ya no valemos lo mismo y que nuestra pareja ya no nos va a querer, aunque sean erróneos estos pensamientos, si los asumimos como verdad pueden detonar una depresión.

Por ello, si se tiene una disfunción sexual es muy importante que aceptemos el problema, saber que muchos hombres están pasando por la misma situación, pero tienen miedo de decirlo, ya que existe la creencia que serán juzgados o desvalorizados, pero esto no es así, el valor de una persona no se reduce al desempeño sexual.

Además, las disfunciones sexuales se pueden tratar, no tenemos que vivir así. Acude con un psiquiatra y urólogo.

La Dra. Estephania Del Aguila Flores médico psiquiatra, psicoterapeuta egresada del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez y la Universidad Nacional Autónoma de México, galardonada con el Premio Nacional de Excelencia 2017 y el Premio Nacional de la Mujer 2018. Apasionada de la difusión de información sobre la salud mental y emocional. Conductora del programa Salud Emocional TV  perteneciente a la Clínica Emocia.

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La Psicóloga Brenda Trejo Rodríguez , es egresada de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Apasionada por la atención en psicología clínica, la información en salud mental y el conocimiento de los fenómenos psicológicos en niños y adolescentes.

@emociamx

Referencia:

Sánchez, C., Carreño, J., Henales, C., Hernández, J., Linares, A. (2008). Las distintas disfunciones sexuales masculinas y su relación con la ansiedad y la depresión. Perinatol Reprod Hum. 22(3), pp. 184-194.

Diversidad sexual

Diversidad sexual

Diversidad sexual. El 28 de junio se conmemoró el día de la diversidad sexual, este día nos da la oportunidad de reflexionar, pensar que no importa nuestro sexo, orientación, identidad, rol etc. Nosotros tenemos derecho de expresarnos y manifestar el amor de la manera que deseemos.

Es cierto que en un momento las personas con distintas preferencias sexuales o aquellas que supuestamente salían de la norma, eran vistas como enfermas, incluso fueron reprimidas y en muchas ocasiones violentadas. Y parte de la conmemoración de esté día, es no olvidarnos del sufrimiento al que han sido expuestas estas personas, pero con el fin de empatizar y no repetir la historia, permitiendo que puedan asumirse a ellas mismas de la manera que las haga felices.

Aunque los tiempos han cambiado, todavía existen prejuicios y sigue resultando un reto expresarse. Es un proceso complicado primero a nivel personal, ya que aún en nuestros días falta difusión respecto a la diversidad sexual, por lo cual, en la identificación o para aceptarse a sí mismos puede ser confuso, aunado a ello llegamos al enfrentamiento social, ya que, siendo realistas, aún nos falta empatía, seguimos con estructuras en cierta manera rígidas, en las que se busca que las personas actúen como la mayoría, porque si no es así, se les rechaza.

Esto puede orillar a que la persona, cuando está en entornos sociales, se inhiba, tratando de ocultarse y cree un papel que satisfaga a otros, pero perdiéndose a sí misma. Aunado a ello, si no se cuenta con el apoyo familiar, esto hace más difícil que la persona se acepte, ya que hay una sensación de pérdida de la familia.

¿Qué podemos hacer nosotros para ayudar

Sería importante cuestionarnos, porqué pensamos que tenemos el derecho de juzgar o decir qué está bien o mal. Es importante que seamos empáticos, es decir entender a la persona y el proceso que ha vivido y respetar cómo quiere vivir.

Hemos olvidado que todos somos personas y que no hay que clasificar o colocar etiquetas, cada uno tiene la libertad de expresar y demostrar el amor de la manera que lo sienta.

En esta ocasión los invito a reflexionar y a que practiquemos la empatía, nunca sabemos lo que está viviendo una persona, nuestra forma de tratarlo puede hacer la diferencia.

La Dra. Estephania Del Aguila Flores médico psiquiatra, psicoterapeuta egresada del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez y la Universidad Nacional Autónoma de México, galardonada con el Premio Nacional de Excelencia 2017 y el Premio Nacional de la Mujer 2018. Apasionada de la difusión de información sobre la salud mental y emocional. Conductora del programa Salud Emocional TV y Salud Emocional Radio perteneciente a la Clínica Emocia.

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La Psicóloga Brenda Trejo Rodríguez , es egresada de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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Referencias

Bautista, E. (2018). Reflexiones acerca de la diversidad sexual entre jóvenes indígenas en México. Revista de estudios sociales, 63. Recuperado de: https://www.redalyc.org/jatsRepo/815/81554612008/html/index.html

Depresion

Depresión

Depresión. Han sentido una tristeza tan profunda que no sólo afecta tu cuerpo, sino también tu mente, sientes como si estuvieras cargando algo muy pesado, que no te deja respirar, no te sientes tú mismo, es como si vieras una película, desearías ya no sentir, ya que hay una sensación de vació y desesperanza por el futuro, ya que no entiendes realmente por qué te sientes así y no sabes si algún día cambiará.

Esta sensación la vive a diario una persona con depresión, aunado a otros síntomas como falta de apetito, alteraciones del sueño, dificultad para sentir placer, etc. y aunque ella desee cambiar cómo se siente, le es imposible hacerlo por sí misma, ya que requiere un tratamiento psiquiátrico y psicoterapéutico.

Es importante que cambiemos la manera en que vemos a una persona con depresión, no son personas débiles, por el contrario, cada día hacen un gran esfuerzo, pero no basta con que le echen ganas como erróneamente se ha difundido.

Seamos empáticos con las personas que tienen este trastorno afectivo y tratemos de ayudarles a pasar por este proceso.

¿Cómo ayudar a una persona que vive una depresión?

Es fundamental saber que la manera de ser de una persona con depresión, no se va a parecer en nada a lo que nosotros recordábamos de ella, ya que la depresión hace que cambiemos la manera de percibir y comportarnos ante la vida.

En muchas ocasiones, las personas con depresión pueden tener una tristeza profunda o irritabilidad, no te tomes sus comportamientos como algo personal es debido al trastorno afectivo.

Por ello te recomendamos lo siguiente:

  • No te culpabilices por la depresión de la persona, tú no eres el causante de ello.
  • Ayúdale a buscar ayuda con un psiquiatra.
  • Establezcan rutinas diarias para que se mantenga ocupada.
  • Hagan actividades juntos.
  • Cuida de tu salud mental, es muy importante que tú estés bien para que puedas ayudar a otra persona.

Si bien es cierto que la depresión nos cambia, es posible tratarla y podemos volvernos a sentirnos bien, si tenemos un tratamiento adecuado.

Si tú tienes depresión, recuerda que no estás sólo y hay opciones.

La Dra. Estephania Del Aguila Flores médico psiquiatra, psicoterapeuta egresada del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez y la Universidad Nacional Autónoma de México, galardonada con el Premio Nacional de Excelencia 2017 y el Premio Nacional de la Mujer 2018. Apasionada de la difusión de información sobre la salud mental y emocional. Conductora del programa Salud Emocional TV  perteneciente a la Clínica Emocia.

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@fannypsiquiatra @emociamx

La Psicóloga Brenda Trejo Rodríguez , es egresada de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Apasionada por la atención en psicología clínica, la información en salud mental y el conocimiento de los fenómenos psicológicos en niños y adolescentes.

@emociamx

Referencias:

Cabodevilla, I.. (2007). Las pérdidas y sus duelos. Anales del Sistema Sanitario de Navarra30(Supl. 3), 163-176. Recuperado en 26 de junio de 2020, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S113766272007000600012&lng=es&tlng=es.

divorcio

Me divorcio yo ¿pero los hijos?

Me divorcio yo ¿pero los hijos?. La separación para muchas personas significa un fracaso, sin embargo, no es así, hay gratos momentos y enseñanzas, recordemos que en algún momento era lo que queríamos y por algo decidimos que esa persona formara parte de nuestra vida.

En ocasiones la relación ya no funciona por diversos motivos, incluso nos lastimamos más el estar con la pareja, pero nos empeñamos a seguir porque sentimos miedo a estar solos, pensamos que ya no encontraremos a otra persona o porque nos preocupan nuestros hijos y no queremos lastimarlos.

No obstante, para los niños resulta más doloroso estar observando las peleas de sus padres, que la propia separación, por ello, es muy importante que hablemos con los hijos, les expliquemos que el divorcio de los padres y no de los hijos, a veces subestimamos su comprensión y al querer ocultar las cosas les generamos un daño.

Por ello, te dejamos algunos consejos cuando estés en un proceso de separación:

  • Habla con el niño respecto a la separación de acuerdo con su edad.
  • Hazle saber que la separación no afecta el amor hacia él.
  • No hables mal de su padre o madre.
  • No lo pongas a decidir entre tú y tu expareja.
  • Permite que muestre sus emociones.

Aunque hablemos con el pequeño, tiene que pasar por un duelo, es normal, ya que cambia su vida de un momento para otro y requiere de tiempo para poder ir asimilando la situación, va a ir pasando por distintas fases:

  • Shock o embotamiento: sucede cuando el padre/ madre tiene que abandonar el recinto familiar, el niño puede tener un bloqueo afectivo, caracterizado por la falta de expresión de emociones o el desbordamiento emocional.
  • Anhelo y búsqueda de la persona querida: el niño busca con ansia al ser querido y esto se manifiesta en querer ir persistentemen­te al lugar donde su padre/madre le llevaba, hacer lo que hacía con el padre, etc.
  • Desorganización y desesperanza: es un momento en el que aparecen los síntomas del duelo infantil, como problemas del sueño, problemas alimentarios, regresiones, aislamiento, rabia, problemas de conducta, problemas en el rendimiento escolar, desatención, etc.
  • Fase de mayor o menor reorganización: el niño va acep­tando una nueva realidad, acepta la ausencia y la nueva reorganización de la vida familiar.

Esto puede ser complicado, ya que como papá también estás viviendo un duelo por la ruptura de la relación, tus emociones pueden estar variando y tienes que contener a tu pequeño, sin embargo, sería importante que pudieras acudir a psicoterapia para que tengas un lugar donde expresar lo que sientes y pueda ser un proceso más sencillo para todos.

hablemos de hipocondría

Tengo temor a estar enfermo…hablemos de hipocondría.

Todos en algún momento tuvimos alguna dolencia y antes de ir al médico, se nos ocurrió la gran idea de buscar en internet, pero que gran error, al buscarlo encontramos desde diagnósticos insignificantes hasta una enfermedad mortal, pero a cuál creen que le hicimos caso, efectivamente, a la incurable, aunque nosotros sólo teníamos un poco de dolor en el estómago.

Ahora imagínate, toda esa angustia vivirla de manera diaria, eso le sucede a una persona con hipocondría, este trastorno se caracteriza por la creencia de padecer una enfermedad, la persona da una interpretación errónea a sus sensaciones corporales tratando de evidenciar que tiene una enfermedad y persiste esta idea de estar enfermos aún cuando se acude con el médico y nos dicen que no la tenemos. Cuando a la persona se le da la negativa de tener una enfermedad, sus pensamientos van directamente a cuestionar la veracidad de los resultados, pero no cuestionan si tienen la enfermedad.

Esto impacta en el desarrollo de su vida diaria de la persona, ya que toda su atención se centra en buscar pruebas que muestren que realmente está enfermo, puede tanto acudir de manera reiterada al médico como por el contrario no ir por temor a un diagnóstico mortal.

¿Entonces no están enfermos?

Podríamos decir que si tienen una enfermedad, pero no física, es mental y se le llama hipocondría. Pero a veces para muchas personas es más sencillo aceptar una dolencia física que emocional, debido a que aún en la actualidad, hay cierto tabú respecto al tema.

La persona con hipocondría realmente sufre, ya que está convencida que está enferma y no puede manejar por sí misma los pensamientos que tiene, por más irracionales que sean.

A continuación, te dejamos los siguientes consejos:

  • Es importante primero descartar una enfermedad física.
  • Si nos dijeron que estamos físicamente sanos hay que acudir al psiquiatra.
  • Cuando vengan pensamientos sobre tener una enfermedad, cuestiona si realmente hay algo real que nos haga sospechar tener la enfermedad.
  • No busques información en internet, ya que generalmente esto sólo aumenta nuestra ansiedad y nos hace asustarnos innecesariamente.
  • Cuando vengan pensamientos sobre enfermedad, trata de distraerte haciendo alguna actividad que te guste, técnicas de relajación, etc.

Sé que puede ser complicado darnos cuenta que necesitamos ayuda, pero si tú notas que estás sufriendo que has dejado de hacer cosas que antes disfrutabas o de convivir con personas, recuerda que no tenemos que vivir de esta manera, podemos acudir con un psiquiatra que nos pueda ayudar a trabajar como nos sentimos.

La violencia silenciosa

La violencia silenciosa

Al pensar en violencia, lo primero que viene a nuestra mente es el clásico golpe, sin embargo, hay muchas maneras de violentar y que igualmente tienen un impacto en la integridad y emociones de la persona.

Este es el caso de la violencia pasiva, en el cual, la persona deja de hacer cosas para lastimar a la otra persona, tal vez, te sonará conocido lo siguiente “yo no soy violenta, pero ignoro a la persona, aunque me hable”, justamente, el dejar de hacer algo para lastimar al otro, en eso consiste la violencia pasiva.

Es característico de esta violencia, los mensajes dobles, donde confundimos a la otra persona y le hacemos creer que quien ejerce violencia es el otro y él tiene que reparar el daño, la victima generalmente suele ceder y actuar como la otra persona desea.

El agresor suele comportarse como si él fuera quien sufriera la violencia y no reconoce que su comportamiento lastima al otro.

Pero ¿qué gana una persona con ser violenta?

Quien violenta al lograr lo que él desea con esta conducta, lo sigue replicando, por otro lado, la víctima cree que, con el comportamiento sumiso o hacer lo que el otro desea, consigue evitar las consecuencias negativas, por ejemplo, discusiones, malos tratos, etc., a su percepción evita el problema.

Las víctimas pueden sentirse incapaces de escapar del control de los agresores al estar sujetas a ellos por el miedo, la dependencia emocional, el aislamiento social o distintos tipos de vínculos.

El proceso de la violencia en general

Cuando pensamos en la violencia, creemos que es la misma en todo momento, sin embargo, es cíclica, es decir tiene distintas fases y vuelve a iniciar:

  • Tensión: aquí comienzan ciertos desacuerdos, en los cuales el agresor comienza a generar comportamientos y comentarios hirientes hacia la víctima. La víctima, por otro lado, trata de tranquilizar al agresor y es cuando generalmente adquiere una actitud sumisa.
  • Explosión: el agresor explota por completo, el agresor ataca y generalmente la otra parte no sabe cómo responder.
  • Luna de miel: el agresor se disculpa con la víctima, cambia su comportamiento, le suele hacer regalos y se compromete a cambiar, de esta manera asegura mantener la relación.

Pero esto generalmente se repite, ambas personas en la relación requieren un tratamiento psicoterapéutico, el agresor para modificar el comportamiento, sin embargo, generalmente no lo ven como un problema y no es algo que deseen cambiar, por el otro, la víctima, debido al daño vivido, requiere trabajar en sí misma para tomar las decisiones que sean mejor para ella.

Si estás pasando por una situación de violencia, no dudes en buscar ayuda.

alcoholismo

Una no es ninguna… ¿alcoholismo?

Alcoholismo. El consumo de alcohol se ha normalizado culturalmente, que ocupamos cualquier pretexto para tomar, por ejemplo, en una fiesta puede faltar el pastel, la comida, pero nunca el alcohol, porque solemos pensar que alcohol es sinónimo de fiesta, el problema, no es que queramos tomar una copa, sino las razones por las que estamos tomando y que no podamos manejar el consumo.

Pero ¿por qué tomo?

Fisiológicamente sabemos que se generan cambios en nuestro cuerpo, de manera momentánea podemos sentir una sensación de felicidad, debido a la dopamina segregada en el cerebro, aunado a ello nos desinhibimos y podemos hacer cosas que estando sobrio no haríamos, pero qué creen, justamente esto nos va poniendo en riesgo.

El alcohol al propiciar la impulsividad nos dificulta poder razonar la situación, podemos pensar que no podemos solucionar la cosas y tomar decisiones desbordados por la emoción, incluso, en las situaciones más graves podemos pensar en el suicidio.

Generalmente, la persona consume alcohol cuando está viviendo situaciones complicadas, al no encontrarse estable emocionalmente, es difícil que pueda regular su consumo, lo que sucede es que al encontrar una sensación de alivio momentánea, se quiere repetir esa sensación y nos podemos volver dependientes a la sustancia, puede que digas “yo tomo poquito” sin embargo, la dependencia inicia con un pequeño consumo, hasta que nuestro cuerpo demanda más y ya no sabemos cómo parar.

Aunado a ello el alcoholismo puede estar acompañado de otro trastorno, por un lado, se piensa que alcohol puede propiciar otros trastornos como la depresión, la ansiedad, etc., pero a su vez, puede ser que la persona ya se padezca un trastorno y los síntomas nos hagan enredarnos en el alcohol, ya que no queremos sentirnos de esa manera.

¿Soy dependiente al alcohol?

Se puede decir que una persona es dependiente cuando el consumo de alcohol se ha convertido en una parte fundamental de su vida, podría decirse que no puede disfrutar de los momentos si no toma, dejando de hacer actividades y obligaciones por el consumo de alcohol, prácticamente se ha vuelto una manera de enfrentar sus emociones.

Puede ser complicado darnos cuenta que tenemos un problema, lo que sucede en la mayoría de veces es que negamos el problema, nos asusta tanto, que buscamos la manera de racionalizar nuestro consumo.

El primer paso para dejar de beber es aceptar que tenemos un problema, es cierto que es un proceso poder dejar el consumo, puede haber recaídas, pero podemos trabajar para sentirnos mejor y lograr que el alcohol no sea quién dirija nuestra vida, acude con un psiquiatra.

La relación de pareja y el COVID-19

La relación de pareja y el COVID-19

La relación de pareja en esta cuarentena se han visto obligadas a permanecer juntas, 24 horas durante 7 días, lo cual, está resultando agotador y en países que ya pasaron por esta situación, han incrementado de manera sorprendente las demandas de divorcio.

Pero, ¿realmente el COVID- 19 es el causante de la separación?

Es cierto que, en estos momentos, podemos tener ansiedad, o ser más susceptibles a sobrereaccionar emocionalmente, ya que estamos ante una amenaza real, aunado a ello rompimos las rutinas que teníamos, las relaciones sociales se han modificado y ahora estamos divididos entre trabajo, actividades de la casa, hijos y pareja.

Pero, les lamento decir que en la mayoría de los casos ya existían dificultades en la pareja, sólo que en estos momentos no podemos huir; había situaciones que nos molestaban, pero las dejábamos pasar, ya que salíamos al trabajo o nos distraíamos. Pero ahora, no podemos salir a otro lugar y tenemos que afrontar la situación, sin embargo, no lo hacemos de una manera adecuada.

Hay veces que guardamos cosas que nos molestan y las dejamos acumular, pero llega un punto que ya no aguantamos, por algo pequeño explotamos, gritamos todo lo que nos molesta, no nos regulamos y lo decimos de una manera hiriente. Lo cual, sólo aumenta la tensión en las parejas.

Pero entonces ¿estamos destinados a separarnos?

No, es cierto que van existir dificultades, pero también puede ser un momento para fortalecer la relación, pero esto conlleva un trabajo de ambos.

  • En primer lugar, es importante platicar sobre las situaciones que anteriormente nos han molestado, pero hagámoslo cuando estemos tranquilos y lo podamos expresar de la mejor forma. Hay que considerar que habrá cosas que no nos guste escuchar, pero también hay que reconocer errores. Establezcamos acuerdos al tomar decisiones y en algunas cosas tendremos que ceder y en otras no.
  • La comunicación es fundamental, debemos expresar lo que sentimos, ya que no podemos esperar que la otra persona adivine lo que nos pasa. Aunado a ello, no esperemos que nuestra pareja reaccione de la misma manera que nosotros.
  • Tenemos que ser empáticos con nuestra pareja, entender que a veces el estrés nos puede hacer tener momentos complicados. Que incluso a nosotros mismos nos puede pasar.

Es un momento en el que podemos reflexionar sobre la relación, pensar en los buenos momentos, qué nos ha hecho seguir con nuestra pareja y retomar aquellas actividades que hacíamos, por ejemplo, tener citas dentro de casa, hacer algunas actividades juntos, expresar las cualidades de la otra persona, etc.

A veces damos por sentado que la otra persona sabe lo que sentimos por ella, pero tenemos que demostrarlo y expresarlo, ya que una relación requiere de un trabajo constante de ambas partes.

En esta cuarentena, puedes mejorar la relación de pareja, si sientes que no pueden con esta situación, acudan a psicoterapia de pareja online.

La Dra. Estephania Del Aguila Flores médico psiquiatra, psicoterapeuta egresada del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez y la Universidad Nacional Autónoma de México, galardonada con el Premio Nacional de Excelencia 2017 y el Premio Nacional de la Mujer 2018. Apasionada de la difusión de información sobre la salud mental y emocional. Conductora del programa Salud Emocional TV y Salud Emocional Radio perteneciente a la Clínica Emocia.

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Dra. Estephania Del Aguila Flores
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